Al igual que el árbol, cuyas ramas son el reflejo de sus raíces, nosotros también somos el reflejo de lo que nos habita bajo nuestra piel.”

-Tatiana Zugazagoitia

Un mismo espacio, una sola pregunta: ¿Quién me habita? Tres respuestas, tres historias.

Un dueto femenino que se reconoce con alegría consigo misma y la naturaleza, un jardinero que contempla la transformación del espacio, un trio masculino que para encontrarse primero se destruye.

Espectáculo sensorial en tres tiempos unidos por un mismo jardín, inspirada en la instalación de Mónica Dower.

Interpretación: Lola Tuzlop, Andrea Urban o Ana Flores y Tatiana Zugazagoitia/ Alfonso García Medina, Tomás Gómez, Andrés Puch

Actuación especial: Nelson Cepeda

Idea original y coreografía: Tatiana Zugazagoitia

Instalación: Mónica Dower

Música original de ¿Quién me habita?: Martín Capella

Música original de Segunda respuesta: Sebastián Castagna

Diseño de iluminación: Christian Rivero

Diseño de vestuario: Mónica Aranda

Fotografía: Eduardo Cervantes y Jerome Direz

Beca del SNCA FONCA 2010-2013


A single space, only one question: Who lives in me? Three answers. Three stories. Three different times united by the same garden.

A duet in which the female performers answer by saying that they are inhabited by everything that surrounds them, by all that they see and hear, all that has an impact on them and makes them change while, at the same time, inhabiting their surroundings with their own concerns.

A trio. Three people that confront and answer the question “who lives in me?” reminding us that each one of us inhabit physical and emotional places in different ways.

A lonely individual who questions himself and finds echoes from the past in this deserted garden.

Prensa:

“Fiel a su línea de apertura a otras expresiones artísticas, la bailarina y coreógrafa Tatiana Zugazagoitia/Tatzudanza crea Historias inasibles dentro de la instalación ¿Quién me habita? de la artista visual Monica Dower

El fuerte de Tatiana es la estrecha relación que entabla con los objetos, las palabras, la música, la iluminación, el espacio íntimo donde viven sus obras. Esta no es la excepción. Los movimientos, los desplazamientos, el ritmo, las líneas del cuerpo, el contacto entre los bailarines provocan emociones en el público, aunque ignore en ese momento preciso ¿quién le habita?”

Elidé Soberanis
Diario de Yucatán. 2014